Una severa neumonía de Alberto Camardiel obligó al equipo del Proyecto 8848 a reprogramar para otra oportunidad la conquista del Everest. Aunque esto no signifique una derrota para sus integrantes.

Mientras hay vida, hay esperanza (…) Siempre habrá nuevos retos, a lo mejor el Everest, a lo mejor otro, pero siempre habrá retos (…) Como equipo una de las cosas más valiosas es saber también cuando decir ‘hasta aquí’, porque no necesariamente llegar y halar al otro para que llegue tiene los mejores resultados”, aseguró Camardiel, luego de explicar que la vida es el elemento más preciado que posee el ser humano.

Durante un encuentro con el equipo de Fundasitio, y su presidente Rafael Núñez Aponte, patrocinantes de la excursión, enfatizó que el trabajo en equipo es más importante que los intereses personalistas de sus miembros.

Resaltó que gracias a esta experiencia aprendió mucho sobre la montaña más alta del mundo, pero, sobre todo, sobre sí mismo. “Tienes que entender que todo lo que te rodea es más fuerte que tú, y al final, eres más vulnerable en entornos como este de lo que realmente crees que puedes ser, o de todo lo que te preparaste (…) Al final es simplemente entender que eres parte de ese paisaje en ese instante y en ese momento”, dijo.

Camardiel respeta a quienes consideren un fracaso no haber llegado a la cima del Everest, “creo que lo más importante para nosotros como personas es conservar la vida”, dijo, asegurando estar claro en lo que hizo y en lo que aprendió.

“Creo que al final este tipo de experiencias enriquecen mucho, sobre todo porque nos comprometemos con las personas desde lo más preciado que es la vida (…) Son muchas las reflexiones como equipo que te hacen fuerte, sobre todo en cuanto a la cohesión entre personas”, aseguró.

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