Fue en el año 2003 cuando, en el hermoso estado Apure, nació ASOPICA, una asociación civil sin fines de lucro que desde entonces se ha encargado de contribuir progresiva y positivamente en la mejora de la calidad de vida de los habitantes del eje San Fernando-Cinaruco a través del fomento de la educación, de la atención integral familiar, y de los valores humanos y católicos.

La labor de ASOPICA está enfocada en atender las necesidades de los niños, niñas y adolescentes de la zona, especialmente a los jóvenes indígenas que pertenecen a la población de la etnia Yaruro/Pumé, quienes debido a las condiciones de casi aislamiento propias del sector nunca antes habían contado con la posibilidad de educarse debidamente o tan siquiera tener la oportunidad de una mejor perspectiva de un futuro próspero y alejado de la pobreza.

¿Cómo ha hecho ASOPICA para ir cumpliendo sus metas? ¡Con mucho esfuerzo! Manuel Reyna, su presidente, y un conjunto de colaboradores han puesto lo mejor de sí mismos para levantar de la nada un gran proyecto de acción social materializado, primero, en la Escuela Integral ‘La Coromoto’, un centro de educación inicial y primaria ubicado en el Caño La Pica.

Escuela Integral ‘La Coromoto’

‘La Coromoto’, desde su creación (y vaya que ha ido creciendo a lo largo de los últimos 14 años) ha beneficiado a más de 470 jóvenes y se ha transformado en una escuela ecológica (utiliza paneles solares para surtirse de electricidad) con acceso a la tecnología (consta de un salón de computación) y demás servicios y atenciones básicos e integrales tanto para los niños como para sus familiares.

La escuela funciona como una casa-hogar o internado, razón por la cual su infraestructura ha ido evolucionando hasta el punto que hoy por hoy conviven allí más de 70 jóvenes junto a un laborioso personal docente y administrativo que siempre está dando lo mejor para brindar la mejor educación y trato posible.

Iglesia Misión del Santo Cristo del Capanaparo

ASOPICA, en su afán de cubrir lo más posible, ha levantado también una segunda iniciativa: la Iglesia Misión del Santo Cristo del Capanaparo, la cual se ha erigido para alimentar la fe de los habitantes de La Macanilla, sus zonas aledañas y, por supuesto, de la comunidad educativa que hace vida en (y alrededor) de ‘La Coromoto’.

La intención es fomentar la espiritualidad y la palabra del evangelio en la población, generando así un sistema de valores que se integre al que ya se maneja en el funcionamiento de ASOPICA. ¿Cuáles son esos valores? La honestidad, la solidaridad, la equidad, la responsabilidad y el respeto.

Que ASOPICA haya sido exitosa a lo largo de su trayectoria es gracias al trabajo de sus dirigentes y a la enorme colaboración que ha recibido de diversas empresas, padrinos, voluntarios y donadores a nivel nacional.

Y hablando de esto último, cabe destacar lo hecho por FundaSitio: Esta institución, dirigida por Rafael Núñez Aponte, ha ayudado a la causa y le ha donado a ASOPICA su portal web oficial (www.asopica.org.ve), un site que recoge toda la información de la asociación, se dan detalles de la misma, y se ofrecen puntos de contacto para comunicarse con ellos o para formar parte del grupo de colaboradores que hacen que esta loable iniciativa siga su curso positivo.