Las transacciones online están en pleno florecimiento y auge hoy día, estableciendo paradigmas en materia de economía global y con una ventana más que promisoria de cara al futuro. Así al menos lo han asegurado varios expertos en monedas digitales y procesos de encriptación de datos en el marco del foro Hablemos de Bitcoin y Blockchain.

El evento, organizado por la Cámara Venezolano Británica de Comercio (cuyo Comité de Tecnología de la Información y Comunicación es presidido por Rafael Núñez Aponte, director de FundaSitio), se llevó a cabo en la ciudad de Caracas a principios del mes de mayo, y allí estuvieron presentes varios conocedores de la materia como, por ejemplo, el socio de la firma de consultoría empresarial Roberto Sánchez, quien sentenció: “La criptomoneda vino y se va a quedar”.

Cabe preguntarse qué validez tendrá para el futuro la seguridad de un sistema con monedas registradas en formulas propias de cada banco frente a un modelo transparente, acordado y aceptado por usuarios y por instituciones que vayan a documentar el movimiento de esa moneda dentro del sistema”, se cuestionó Sánchez al argumentar que, en el caso venezolano, un 90% de las transacciones se hacen de manera digital.

Y se realizan así porque el proceso lo permite a través de la tecnología Blockchain, la cual se define como una serie de protocolos de seguridad totalmente transparentes, muy abiertos y, sobre todo, incorruptibles que representan una especie de libro contable compartido que le dan un altísimo grado de seguridad a toda la cadena de transacciones al mantener impoluto cada paso de la operación.

Venezuela y el Bitcoin

Tal es el éxito de este sistema en el país que solo Brasil nos supera en cuanto a transacciones a nivel continental. De hecho, a principios de mayo se llegaron a transar unos $800mil en Venezuela, con un valor $1800 por cada bitcoin. ¿A qué se ha debido eso? Héctor Cárdenas, CEO del portal Criptonoticias, tiene su propia teoría: “La gente creó su propio mercado porque el precio del bitcoin no se movió paralelo con el dólar”.

Sin embargo, no todo es tan simple como parece pues Venezuela solo cuenta con una casa de cambios, Localbitcoins, para servir de intermediario y mantener seguro el dinero de unas operaciones que tienen de todo menos un carácter legal definido: “De acuerdo a las leyes de Venezuela, no es ilegal pero tampoco es legítimo”, dice Fernando Fernández, consultor en derecho penal.

El experto asegura que la nación vive en una especie de limbo legal en cuanto a criptomonedas se refiere, y que la actividad (por el desconocimiento existente en las autoridades competentes) puede llegar a ser considerada hasta sospechosa… Tanto, que ha habido arrestos y criminalizaciones injustificadas contra personas que se dedican a esto.

Sin embargo, son solo contratiempos que se irán superando en la medida que la materia sea estudiada a profundidad por quienes deberían velar por los intereses económicos de la nación, más tomando en cuenta el impacto positivo que la actividad está teniendo en la economía global: “No estoy claro de cuál va a ser la figura final, pero de lo que si estoy seguro es que esto se quedó y se va a quedar, y que va a generar cambios importantes, tanto en la economía como en los procesos de los negocios”, finalizó, optimista, Roberto Sánchez.