Motivada por la noble intención de recordar a un niño que perdió la batalla contra el cáncer de sangre, nace la Fundación Manitos de Ángel, una organización sin fines de lucro que invita a contemplar la esperanza de los niños con leucemia desde el servicio y la ayuda.

La responsable de la conformación de la fundación es la madre del niño que en vida respondía al nombre de Ángel, Lisbeth Palomares; una incansable luchadora que encontró tras la pérdida de su hijo la voluntad de reconfortar su alma ayudando a los niños con la misma patología recluidos en el servicio de Hematología del Hospital J.M de los Ríos.

Allí procura llenar de sonrisas y esperanza a los infantes que atraviesan esta terrible enfermedad, guiada siempre por los valores de la solidaridad, generosidad, amor, alegría y compañerismo.

Desde el 2014, para Manitos de Ángel su misión ha sido velar por la integridad física y emocional del niño con leucemia, a través de actividades benéficas para la recolección de fondos.

Todo esto lo emprende con la ambición de ser una organización de referencia a nivel nacional, reconocida por su apoyo a los niños con leucemia y sus familiares, para brindarles calidad de vida y para atender efectivamente sus necesidades de manera oportuna e integral.

Con respecto a esto van bastante encaminados, puesto que constantemente están organizando eventos y jornadas que han aportado económica y emocionalmente a los niños y padres que viven en carne propia las consecuencias de esta patología.

Igualmente, la fundación tiene a su disposición una oportunidad de voluntariado para todos aquellos que quieran sumarse a la iniciativa, quienes a través de su página web www.manitosdeangel.org pueden contactarse con la organización, enlace que es posible gracias a la donación de una página que Fundasitio gestionó para demostrar con ello que los niños con leucemia también son su prioridad.