Guacamayas pintar de color los cielos de Caracas

Guacamayas pintar de color los cielos de Caracas

Color, energía, belleza y mucho ruido, son solo alguna de las palabras que caracterizan a las guacamayas, aves que derrochan gran encanto, ese que sin duda las convierten en las más apreciadas no solo en Venezuela, sino también en países latinoamericanos como Argentina, Ecuador, México, Perú, Guatemala y Colombia.

Sus alas iluminan los cielos obsequiando a sus espectadores un colorido espectáculo, pues poseen tonos brillantes que evocan atardeceres de ensueño, transformando en misión fallida el no admirarlas con emoción, forman parte del grupo de aves llamados psitácidos, siendo así miembros del género Ara, estas se dividen en grupos que se distinguen por su combinación de colores y tamaño.

En territorio venezolano hacen vida cinco de sus distinguidos grupos, entre ellos destacan:

  • Ara Ararauna, reconocida por sus colores azul y amarillo.
  • También se encuentra Ara Chloroptera, cuyas alas se visten de un atractivo rojo y verde.
  • Se suma Ara Macao, cuya combinación entre amarillo, azul y rojo la convierte para mucho en la guacamaya bandera.
  • Además dice presente Ara Severa, con una tonalidad mayoritariamente verde, adornada por sutiles tonos rojizos y azules que dan vida al borde de sus alas.
  • Mientras que con un menor número de ejemplares se deja ver Ara Militaris, de color verde intenso.

Sistema cantor

Las guacamayas poseen la capacidad de aprender una amplia variedad de lenguajes, esto es posible debido a que en su cerebro se ubica un área llamada sistema cantor, este le permite comunicarse mientras establece lazos afectivos con su grupo.

 Los biólogos afirman que han desarrollado un lenguaje que varía dependiendo del sitio en donde se encuentren, su adaptación al entorno en el cual hacen vida les ha permitido desarrollar empatía por los humanos, haciendo posible el considerarlos parte de su grupo, por ello su aprendizaje y repetición de palabras.

Siendo esta habilidad uno más de los increíbles atractivos de estas magnificas aves, lo que las convierte en un foco de atención, lamentablemente esto tiende a tornarse en un aspecto negativo, pues su extracción ilegal de su lugar de origen a comenzado a generar estragos en dichas áreas y ha abierto la puerta a la posibilidad de extinción de estas.

La capital venezolana se ha destacado por gozar de la presencia y estadía de estas aves en sus áreas verdes, pues al poseer un abanico de árboles florales, frutales y sus predilectas, chaguaramos, es el lugar idóneo para que puedan establecerse, sin embargo, esto solo ha sido posible por su venta ilegal lo que sin duda conlleva a la disminución de su especie en sus lugares de origen, estados como Delta Amacuro, Falcón, Zulia, Táchira y Carabobo.

Situación que no solo se centra en la desaparición del ave, sino además de un ecosistema completo que reacciona ante su ausencia, se estima que es el tercer grupo de aves con riesgo de desaparición de su entorno natural, esto motivado al tráfico ilegal, el mismo que continua en aumento año tras año.

Ahora bien, la lucha por el espacio es un factor que al tiempo contribuye en la desaparición de una especie completa, enfáticamente las Ara Chloroptera y las Ara Macao, ante las Ara Ararauna, cuyo tamaño y predisposición les permite ganar terreno.

Otro factor que denota delicada relevancia es su domesticación, la cercanía con los humanos ha convertido en un evento de especial recurrencia la tendencia a alimentárseles con productos procesados y algunas frutas que no forman parte de su dieta natural, lo que afecta su salud y limita su movimiento, de esta manera su peso y por ende corazón, lo que tiende a comprometer su rutina alimenticia lo que puede conducir a su muerte.

Su belleza nos enseña sobre la majestuosidad de la naturaleza, pero también la delicada importancia de su equilibrio, es imperativo hacer parte a todos de la gravedad del asusto y la imperiosa urgencia que toma forma en las acciones concretas que permitan su cuidado y conservación.

Deja una respuesta